Aceites Esenciales de plantas

Aceites Esenciales: ¿Que son?

Se conocen como aceites esenciales de plantas, al destilado mediante vapor de agua de la planta que seleccionamos. Solo con vapor de agua, pues la extracción con disolventes está expresamente prohibida para aceites en aromaterapia. ¿Son aceites como los que conocemos?, pues no, la costumbre de llamarles aceites viene porque una vez enfriado el vapor de arrastre en el serpentín del refrigerador, se recoge un volumen de agua con un cierto aroma y sustancias disueltas (hidrolato), y un sobrenadante flotando en el agua que tiene un tacto untuoso, como de aceite.

¿De que parte de la planta viene?

Pueden venir del destilado de la raíz, tallo, hojas, cortezas, flores, frutos o semillas, dependiendo de la parte que contenga los principios activos. Hay excepciones en que diferentes partes de la planta presentan actividades diferentes; por ejemplo en los cítricos: naranja, limón, mandarina, pomelo, de las que hay aceite esencial de expresión de la corteza (es el único que no se destila), y también aceite de hojas (Petitgrain), y el de flores (Nerolí).

¿Que potencia tienen las esencias?.

En primer lugar es importante resaltar el rendimiento que tiene la operación de destilado de la planta, pues nos dará una idea de la potencia del aceite, en tanto que nos representa a la cantidad de planta que equivale, y así diremos por ejemplo que de 1000 k. de planta se pueden obtener aproximadamente de:

Aceites Esenciales Cantidad en Kg.
Aceite de Albahaca 1 kilo
Aceite de Anís estrellado 25 kilos
Aceite de Canela 1 kilo
Aceite de Laurel 30 kilos
Aceite de Mejorana 5 kilos
Aceite de Menta 25 kilos
Aceite de Naranja 15 kilos
Aceite de Orégano 10 kilos
Aceite de Perejil 5 kilos
Aceite de Tomillo 20 kilos

Estos datos que no son exactos, pero si muy aproximados nos dan una idea por ejemplo, de que cuando utilizamos un kilo de aceite de albahaca, en realidad estamos utilizando 1000 k de planta; y así también, que el uso de una esencia de tomillo, no es como hacerse una sopa de tomillo, y pensemos que aún así, una sopa de tomillo tiene su eficacia.

Plantas: ¿magia o verdad?.

Hay alguien, que después de ver el punto anterior, todavía piense que las plantas no tienen potencia?. Creo que no. En Francia, por ejemplo, hay diez Facultades de Farmacia con departamentos de Fitoterapia. Todas las farmacopeas de los países desarrollados contienen monografías de plantas. Hoy en día la Comisión E alemana o la European Scientific Cooperative of Phytotherapy (ESCOP), con sede en Exeter (Inglaterra) y de la que somos miembros todos los países europeos, entre ellos España, representada por la Sociedad Española de Fitoterapia, (de la que soy miembro fundador), tenemos conciencia del poder terapéutico de las plantas y de las necesidades de su regulación.

Por otra parte, la Seguridad Social de países como Francia, Suiza o Alemania contemplan la dispensación de extractos y derivados de plantas dentro de su petitorio y en algunos países, subvencionado mediante receta médica.

Las plantas o sus derivados constituyen en España, un 25% de la venta por mostrador de las farmacias dentro de medicamentos y un 16% como planta o extracto solo.

Por otra parte la Organización Mundial de la Salud (OMS), que dispone de sus propias monografías, estima que las plantas medicinales representan el único medio de tratamiento para el 80% de la población mundial (1997).

Aceites Esenciales de plantas

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Acción Farmacodinámica de los aceites de plantas.

Los Aceites Esenciales de plantas, son mezclas de principios activos, muy complejas, poseyendo algunos de ellos más de 200 componentes (ejemplo típico los de eucaliptos). Los principios activos siguen como todos los compuestos la relación estructura química- acción farmacodinámica, por lo que podemos clasificar su actividad en función de su clasificación química.

En los AE, las principales familias bioquímicas que se encuentran son: los alcoholes, las cetonas, los aldehídos terpénicos y los aromáticos, los esteres, los éteres, los terpenos y los óxidos.

Los alcoholes incluyen: los alcoholes, los fenoles y los sesquiterpenoles.

  • Los alcoholes y los fenoles son excelentes antibacterianos de amplio espectro; asimismo son soberbios viricidas y fungicidas.
  • Los fenoles poseen una remarcable actividad antiparasitaria cutánea e intestinal. Son estimulantes inmunitarios.

Los aldehídos son de dos tipos: los aromáticos y los terpénicos.

  • Los aromáticos tienen propiedades y efectos secundarios idénticos a los fenoles.
  • Los terpénicos poseen propiedades calmantes, anti-inflamatorias y antálgicas.
  • Los aldehídos presentan mejor tolerancia cutánea que los fenoles; aún así es necesario diluirlos al 5% en aplicaciones tópicas.

Los óxidos terpénicos son excelentes expectorantes y antivirales. También son mucolíticos y antibacterianos medios. Los aceites esenciales ricos en óxidos son inmunomoduladores.

Los éteres son moléculas provistas de una acción antiespasmódica excepcional a la vez con una actividad antálgica y antiviral.

Los terpenos son sustancias volátiles responsables de la estimulación general que ellos inducen. Son interesantes en los procesos inflamatorios crónicos. Poseen así mismo unas propiedades descongestionantes del sistema respiratorio y linfático.

Las cetonas y las lactonas son las moléculas aromáticas más difíciles de manipular.

Los ésteres son sustancias volátiles con gran actividad antiespasmódica, una acción anti-inflamatoria potente, y unos eficaces sedantes. Su toxicidad es débil, casi nula. Se usan en las afecciones inflamatorias y nerviosas.

Todos los aceites de plantas tienen actividad bactericida a concentraciones elevadas, por lo que aquí hemos citado como bactericidas solo aquellos que presentan gran actividad a muy bajas concentraciones.

También es frecuente que un mismo aceite debido a la diversidad de sus componentes presente más de una actividad farmacodinámica, correspondiendo al formulador diseñar su aplicación.

Presentación de resistencias

No se han demostrado resistencias a los aceites de plantas; por otra parte los especialistas más prestigiosos, es decir, los que imparten doctrina, son de la opinión de que siendo los aceites de plantas, productos naturales que han estado en contacto en el ambiente natural, frente a bacterias, virus, hongos, parásitos, durante millones de años, pues que nada induce a pensar que se puedan crear resistencias durante el uso o la aplicación de los mismos.

Aceites Esenciales de plantas

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Algunos antecedentes históricos

Los aceites y resinas vegetales se vienen usando desde la antigüedad; nadie discute su eficacia como conservante de momias, ya que muchas de ellas tienen más de 4.000 años. Los médicos árabes fueron los grandes prescriptores de los aceites esenciales de plantas para uso terapéutico. La ignorancia durante la Edad Media y la Edad Moderna en Europa los hizo caer en desuso hasta la utilización por los microbiólogos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX; citando por ejemplo:

• 1881 Robert Koch, estudia la acción de la esencia de terebinto (Pistacia terebinthus) sobre las esporas de carbunco.

• Chamberland, estudia la actividad de las esencias de orégano, canela y clavo sobre el Bacillus anthracis.

• Martindale demuestra que el aceite de orégano es el antiséptico mas potente conocido; 25,76 veces más activo que el fenol.

• 1930 Rideal y Walker establecen el coeficiente de Fenol.

Los aromaterapeutas modernos para valorar el poder bactericida de un aceite de planta, utilizan el coeficiente de Orégano de España, por ser la variedad española la de más actividad.

La ignorancia de la Edad Media y de la Edad Moderna postergaron el uso terapéutico de los aceites esenciales. Posteriormente, los microbiólogos modernos como Koch, Pasteur, Chamberland, les dieron un corto renacer; y digo corto, porque el descubrimiento de la Penicilina y los restantes antibióticos frenó su desarrollo. Pero creo que los antibióticos van a tener una gloria efímera, ya que aunque nos parecen importantes porque los estamos viviendo en estos momentos, ya se cuestionan por las resistencias que presentan a setenta años escasos de su descubrimiento.

Finalmente creo firmemente en el desarrollo de la aromaterapia. Las técnicas modernas de análisis y los protocolos clínicos idénticos a los de los productos sintéticos van a ofrecernos un nuevo arsenal terapéutico, con una aplicación de productos naturales basada y demostrada en hechos científicos. Asimismo a nadie se escapa, que países emergentes como China, India o Brasil con floras aún por conocer van a ser el reservorio (si el hombre o la contaminación no lo impide) y la esperanza de la medicina futura.

Autor: Pedro Peñalver